domingo, 17 de julio de 2016

Rajoy y De Guindos nos toman el pelo.



Pertenecer al euro obliga a tener un déficit público inferior al 3% del PIB. España lleva años incumpliendo condición: ocho veces desde 2008 y se espera que vuelva a hacerlo en 2016 y 2017. Como estaba previsto, después de mucho atrasar la decisión para no perjudicar las perspectivas electorales del PP, la Comisión Europea acordó el 12 de julio abrir un expediente que puede desembocar en una multa equivalente al 0´2% de nuestro PIB (2.000 millones de euros). El Misterio de Economía ha respondido con un documento de alegaciones (26 páginas) que es más un relato de los recortes y de las reformas estructurales llevadas a cabo hasta ahora (tropelías contra la clase obrera), que un programa para el futuro. Y de paso aprovecha para quejarse del coste del tratamiento de los enfermos con Hepatitis C…¡y de lo mal hechas que están las estadísticas europeas! Es lógico: Mariano Rajoy se enfrenta a una sesión de investidura (si la testosterona le acompaña) y no sería inteligente acudir a ella anunciando nuevos recortes y nuevas subidas de impuestos. De las 26 páginas, el documento dedica sólo un párrafo (página 18) a anunciar de forma inconcreta el modo en que hará frente al déficit: anticipar los “pagos a cuenta” (retenciones) del Impuesto de Sociedades (6.000 millones de euros) y mejorar la lucha contra el fraude fiscal (1.000 millones). Una falacia para ocultar las verdaderas intenciones: los anticipos no suponen reducción del déficit, es recaudar más ahora a cambio de recaudar menos mañana. Entonces ¿de dónde saldrá la reducción del déficit? Pues del mismo sitio de siempre: más IVA, más IRPF, más copago y más recortes… y quién sabe si no hay un nuevo endurecimiento del acceso a las pensiones con la excusa de que la “hucha” se vacía a marchas forzadas. Espero que los grupos de la oposición hostiguen (sí hostiguen) al candidato Rajoy con este asunto y de paso con el “Informe Chilcot” (Aznar + Rajoy = guerra de Irak).




No hay comentarios: